ASOCIACIÓN PSICOANALÍTICA
MEXICANA
Dr. Fernando Césarman.
Contemplo el edificio de la Asociación Psicoanalítica
Mexicana, y recurro a mi memoria, cuándo éramos un grupo de pioneros. Cómo si
se tratara del crecimiento de un nuevo árbol, como el parto de un ahuehuete.
La ciudad de México, la podríamos agarrar con nuestras manos,
y sabíamos que era un sitio necesitado por nuestra sabiduría, y deseaba la
reunión de nuestro grupo, como parte de una nueva tecnología.
Nosotros, el grupo inicial, proveníamos de la misma escuela,
la Universidad: la UNAM. Con éste título seguimos por caminos pensados, la
psiquiatría y los que contábamos en el psicoanálisis, tomamos el camino de los
distintos institutos del mundo, y otros, en hospitales muy ligados a la teoría
psicoanalítica.
El nombre de los pioneros, como aparecen escritos en la
historia, los fundadores, Santiago Ramírez, Ramón Parres, Rafael Barajas, José
Luis González, José Remus, Avelino Gonzáles, Estela Remus, Víctor Manuel Aiza, Francisco González Fineza,
Carlos Corona Ibarra y Luis Feder y mi nombre,
Fernando Césarman, con ellos.
Viendo lo que sería nuestra Asociación, pensé en ésta semilla
pionera, la que podríamos plantar en nuestra tierra para dar un árbol, con un
tronco muy grueso con raíces muy duras, atoradas en los resquicios, sería un
árbol de frutos para iluminar los huecos de éste suelo que iba creciendo cada
minuto. Como crecía nuestra patria.
Cuando éramos solamente un grupo de amigos con el deseo de
aprender más de nuestra técnica. Entre nosotros nos habíamos educado en
distintas partes del planeta, algunos se habían entrenado en los Estados Unidos
aprendiendo las enseñanzas de psicoanálisis con la teoría del yo. Los compañeros
se habían entrenado en Argentina con las teorías klaineanas,
y los que venían de Francia con las teorías de Freud y con los grandes avances.
Antes de haber recibido la aplicación de la IPA, la
Asociación Internacional de Psicoanálisis, en mayo de 1955, ya hablamos sido
nominados como un Grupo de Estudios. Después duramos un año más para ser
miembros de la IPA, y fuimos, desde entonces parte de su proyecto.
Fue un momento muy esperado, por los años anteriores de
trabajo y por los deseos futuros.
Recuerdo, era un momento de alegría, éramos psicoanalistas,
algo parecido lo que sucedió cuando Freud empezó sus años antes de los
congresos, cuando vivía en su total aislamiento, él y con sus colegas, que
estaban interesados en sus escritos, esos años antes de los congresos, esos
primeros diez años fueron de "espléndido aislamiento".
Sucedió con nosotros, fueron años, de espléndido aislamiento.
Uno de sus colegas escribió, "La API nació, en el
congreso, oficialmente de 1910, pero el trabajo de parto que llevó a su
alumbramiento se inició en Salzburgo en 1908. Como la vida comienza con la
concepción y no con el nacimiento es menester examinar cuáles fueron sus
auténticos inicios."
Ya teníamos nuestro local, nuestras clases; leer y escribir;
la biblioteca y consultorios para iniciar el trabajo de la Clínica de
Psicoanálisis.
El Instituto de Psicoanálisis, perteneciente a nuestra
Asociación, había crecido con nuestros conocimientos, los largos años
necesarios para pertenecer al grupo, fuimos formando clases, hasta en la
actualidad, ya manejamos 38 cursos en la educación. Ya somos 151 alumnos.
En la Asociación, hicimos muchas tareas, hicimos la revista
Cuadernos de Psicoanálisis, teníamos nuestra propia editorial, nuestros
trabajos de divulgación, ecología, grupos de estudio, además educación para las
universidades y para la población. Hicimos 40 Congresos cerrados, y 50
Congresos abiertos y participamos en los congresos locales y los internacionales
de la IPA.
En el próximo mes de Agosto tendremos entre nosotros la
Presencia del Congreso número 100 de la IPA. Es como una nueva era. Se trata de
un nuevo tiempo.
En la actualidad, observamos nuestra institución. Era un
árbol nuevo en los esfuerzos del grupo pionero.
Contemplo nuestro edificio, es un árbol muy maduro.
Pertenece. Es parte de nuestra tierral Es un árbol con la fortaleza de un
ahuehuete.
Para Cuadernos de Psicoanálisis, APM
20 de Abril de 2011.