La niña caricatura: el concepto del doble1

Thelma Castillo Ibarra*

e-mail: rothelon@compuserve.com.mx

La razón por la que elegí escribir este caso, fue por sus características particulares; ver a una niña actuando como caricatura, con un lenguaje mecánico e impersonal que fue transformándose a lo largo de tres años. Me llamó la atención su pronunciado aislamiento del mundo y su esfuerzo constante por no ser ella misma. A continuación, presento una breve descripción de la niña, su familia, los puntos más relevantes de una sesión del primer año y una explicación teórica basada en el concepto del doble seguido de algunas conclusiones.
Janet, la paciente cuyo caso expongo a continuación, empezó su tratamiento a los 13 años de edad debido a que no quería asistir a la escuela, desde un año atrás no podía hacer otra cosa más que estar en su cuarto y ver televisión durante todo el día hasta altas horas de la noche, especialmente caricaturas. No respetaba los horarios de la casa y comía cuando quería, esta conducta también se reflejaba en su aseo personal que podía realizar a cualquier hora. Había asistido a cuatro escuelas que los padres eligieron con menos exigencias, hasta que ya no deseaba ir a ninguna. Su principal queja era que no le llamaba la atención el aspecto académico, pero su temor más grande era a sus compañeros ya que, según su versión, todos se burlaban de ella por su raro aspecto y su lenguaje parecido al de las caricaturas. Sólo tenía una amiga de su edad con la que comparte sus gustos, pero a quien veía muy poco porque acudía a la escuela y con frecuencia le cancelaba las pocas veces que quedaban de verse. Todo esto en general le hacía rechazar el contacto con personas de cualquier edad.
Sus padres me la describieron casi como débil mental en comparación con sus brillantes hermanos. Uno de ellos, es tres años mayor que ella y suele ser primer lugar en todo, a excepción de los deportes; el otro hermano es su cuate-gemelo al que los padres consideran guapo, inteligente, exitoso en general, pero un poco flojo. En contraste con sus hermanos, Janet era su niña problema y ya habían probado por lo menos cuatro terapias y apoyo escolar, con maestros que le ayudaban en casi todo. Además, recibía atención neurológica por déficit de atención, depresión y, como me enteré después cuando hablé con el médico, por epilepsia de ausencias y capacidad intelectual limítrofe. El diagnóstico de epilepsia y de su nivel intelectual bajo lo ignoraban según ellos les asombraba mucho que el doctor no se los hubiera informado. La impresión que a mí me dio fue que ellos lo negaron y sólo se quedaron con la idea de que Janet era limitada y que iba a requerir ayuda toda su vida. En uno más de los intentos por ayudar a su hija, acudieron a terapia familiar por unos meses, pero se salieron decepcionados, ya que les parecían absurdas las tareas que les encargaban, así como el manejo general de la terapia.
El padre se presentó como una persona con tendencia a la depresión. Es de origen europeo y estuvo en su país hasta los 23 años, vivió la situación de la posguerra, razón por la cual es un hombre muy medido, obsesivo y superexigente con sus tres hijos de quienes decía que “no tienen ningún motivo para sufrir” ya que cuentan con todo lo que él no tuvo, y esta era una cuestión por la que no comprendía a su familia de la que siente una gran decepción. Es un empresario exitoso hecho desde cero, actualmente tiene una situación económica solvente. Su queja es que sus problemas se han manifestado en síntomas cardíacos y dolores de columna que le impiden hacer deporte. Para él Janet “es un caso perdido” y recurre a mí como una quinta posibilidad y quizá la última para encontrar algún lugar adecuado para su hija quien es totalmente un alien.
Por su parte, la madre de Janet también tiene muchos problemas, sufre de migraña crónica, depresión y una vez por semana va a un psiquiatra que le receta medicamentos para el dolor de cabeza, ansiolíticos, antidepresivos y pastillas para el insomnio. Una vez me pidió una cita para ella sola y me confesó que en la infancia y pubertad había sufrido repetidos abusos sexuales por parte de un tío. Este secreto lo sabía nada más su esposo y su doctor. Actúa como niña limitada y pide que todo se lo resuelvan. Pasa la mayor parte del día dormida o de compras, las cuales realiza en forma compulsiva. Estudió administración y tenía un buen trabajo hasta que se casó y desde entonces se dedica al hogar. Es muy aprehensiva y su esposo la trata como a una hija más a la que hay que proteger.
El hermano mayor es muy brillante y en la escuela ha ganado premios de historia y literatura entre otros, ve al resto del mundo muy inferior a él. Padece sobrepeso y ha sufrido algunas fracturas en las clases de deporte por esta razón. En el fondo no es tan feliz como pareciera por lo que pidió psicoanálisis, y sus padres le sugirieron un psicoanalista que a la fecha le sigue tratando. En el transcurso de su tratamiento descubrió que su hermana podría recibir apoyo psicológico por lo que insistió para que sus padres trataran de ayudarla desde otro enfoque, y a partir de esto, su analista me recomendó a mí para atender a su hermana.
El hermano cuate-gemelo tiende a ser flojo y a darle mucha importancia a lo social y lo económico, tiene muchos amigos. Pelea mucho con el padre porque le molesta cumplir con responsabilidades y límites. La madre lo sobreprotege y solapa a espaldas del padre para aminorar los castigos, muestra una abierta preferencia hacia él.
Antes de recibir a Janet, me di tiempo para ver si yo era quien la podría ayudar, ya que en lo personal no me gusta trabajar con niños débiles mentales, y había la posibilidad de que estuviera en el límite inferior de inteligencia promedio. Aunque también pensé antes de verla, que podría tratarse de una niña con un diagnóstico de personalidad esquizoide o incluso psicosis.

Proceso del tratamiento

Primera etapa
La llamaré la etapa caricatura. El encuentro con Janet fue algo raro para mí. Su aspecto es agradable pero da la sensación de ser muy extraña, su cabello es muy abundante, largo, rizado y rubio por lo que llama mucho la atención. No me veía a los ojos y de manera automática hablaba todo el tiempo como en las caricaturas. “Hola, estoy aquí presente, vengo, vengo. Todo listo, en orden empecemos, adelante”, la voz era de distintos personajes y la cambiaba a su antojo y mientras hablaba hacía muchos dibujos. Me llamó la atención lo bien que los realizaba, me contó que hacía historietas todo el tiempo, que no quería vivir en este mundo que era repugnante. Que ni soñara que fuera a ir a la escuela (todo en tono de caricatura) y que ni yo ni nadie le quitaríamos su mundo. Otro rasgo importante es que pedía disculpas por todo: “disculpa, lo siento, perdón” en ocasiones sin sentido y en otras por ignorarme.
Decidí trabajar con ella, sabía que no era débil mental y que estaba atrapada en la fantasía como único recurso para sobrevivir. Sentí temor de su alarmante aislamiento. Desde entonces, trabajo con ella tres veces por semana.
Esta primera etapa, duró aproximadamente un año. Yo hablaba como ella y trataba de dibujar en forma parecida a lo que ella hacía y mejoró mucho la comunicación. Cuando intentaba darle una interpretación me decía “no se aceptan indirectas, no se oyen, no me molestes”. Decidí entrar en su mundo de lleno, aprenderme sus personajes, empaparme de ellos y tratar de comprenderla. Se asombró mucho de que no me burlara de ella y que, al contrario, le pidiera más información. Le solicitaba que me enseñara a dibujar tan bien como ella y lo hacía con gran generosidad. Asistía siempre acompañada de un game boy, un tamagochi o cualquier juego mecánico que le gustara, por lo que trataba de ignorarme el mayor tiempo posible y concentrarse con sus juegos. Me armé de paciencia y dejé pasar el tiempo necesario para que ella dejara su coraza. Los primeros meses fueron muy lentos, las sesiones me daban sueño y las sesiones se me hacían eternas.

Síntesis de una sesión
Janet– “ Me encantan los monstruos. Asustan por sus características, su forma es diferente a los demás, se pueden transformar en cosas, apestan, tienen mala reputación. Si no asustan a los humanos desaparecen, son raros en apariencia. En las caricaturas estudian para asustar y cuando hacen algo mal los torturan con música como las polcas. El dinero para ellos es como las uñas, pagan con uñas. Les gusta comer basura. Está prohibido que pidan ayuda a algún humano a menos que sí crea en los monstruos. Viajan por escusados, alcantarillas y camiones. También tienen castigos feos, viven siglos. Ikis es un estúpido, robó uñas, los tiraron en un camión y terminaban vivos en góndolas. Otra enfermedad que les da es que comen un bicho que los hace explotar como combustible y no te les puedes acercar porque explotas.”
“Me voy a mi mundo, fantaseo. ¿Qué haría si fuera un mono de la tele? Divertirme más. Mi hermano es asqueroso. Tomó su cabeza con los pies y se sentó en mi cabeza. Papá piensa que su familia es un fiasco, una basura. Sus hijos no son lo que él quisiera y su esposa duerme mucho, toma pastillas. Si cometes un error casi te mata, si es él quien lo comete, no importa. Cuando era bebita, hablaba mi abuelita por teléfono y yo creía que el teléfono era mi abuelita. Luego murió y mi hermano mayor casi se muere.”
“Fue una señora a hacer una limpia (de brujería) a mi casa y me dijo que yo me ahogué en la alberca cuando tenía tres años y por eso no quería nadar. A mi hermano mayor le dijo que no dejaba ir a un muerto (la abuelita), a mi cuate que era muy enojón y a mi mamá de sus dolores eternos de cabeza y a mi papá de su columna”.
Trabajamos sobre el contenido de su fantasía de no ser humana, de su necesidad de disfrazarse con su lenguaje de caricatura, para protegerse de un mundo que le resultaba desagradable y amenazante. Además le aclaré la razón por la que necesitaba ir al neurólogo y le sugerí platicara con él de todas sus preguntas y de su problema de epilepsia. En la siguiente visita al doctor se aclararon sus dudas. Para mi sorpresa quiso ir a la escuela. Buscaron los padres una escuela chica donde la aceptaron sin dificultad. Empezó con buen rendimiento y lo más importante es que comenzó a relacionarse sin tanto temor con sus compañeros, incluso reaccionaba de manera agresiva y muy sarcástica cada vez que sentía que se burlaban de ella, también aceptó de buena gana las tareas diarias de la escuela.

Segunda etapa
Haré un breve resumen de este segundo año de tratamiento al que llamaré la etapa de humanización. Empezó su año escolar y poco a poco renunció a hablar como caricatura y comenzó a hablar en forma natural. Se preocupaba por ayudar a los demás, al grado que hasta los profesores la llamaban para ayudarles a resolver conflictos y tomaban muy en cuenta su opinión. Era capaz de poner a los compañeros en su contra, si pensaba honestamente que algún maestro tenía la razón. Luchó por tener una fiesta de cumpleaños como nunca y sin su hermano cuate. El único gran conflicto es que la madre no le permitía escoger nada y la obligaba a aceptar sus gustos descalificándola al decirle que no tenía idea de lo adecuado. Se deprimió mucho al darse cuenta de las grandes limitaciones que tenía su madre para dejarla ser ella misma. Consideraba que, vivía como una viejita sin un proyecto de vida, como si su vida ya no tuviera sentido por lo que debía renunciar seguir así y sentía la remota necesidad de reponerlo por algo más apropiado para su edad. Esta lucha le causó un gran dolor emocional y por muchas sesiones ya no quiso dibujar y empezó a llorar. El vacío de su existencia se volvió el tema principal de las sesiones. Ya no se disculpaba por todo. En contraste, convenció a su padre para que todos los viernes la invitara a cenar y platicaran de sus cosas, él aceptó con gusto y pareciera que apenas reconocía que tenía una hija con la que podía relacionarse.
Me llamó mucho la atención su capacidad de insight y las sesiones ya no me resultaban tan largas. El neurólogo le retiró paulatinamente todos los medicamentos, sus estudios han salido mejor y sólo les pidió a los padres que le dieran seguimiento cada seis meses.

Tercera etapa
La llamaré etapa de la identidad verdadera. Tres caricaturas siguen siendo su entretenimiento favorito pero no suplantan su personalidad. Prefiere hablar y dibuja menos. Está triste al darse cuenta que es un poco especial pero explica: “– así quiero ser– no me quieras cambiar, yo voy a estudiar para ser alguien en la vida, me da pena mi familia porque no logran ser felices. Mis compañeros son de otra clase social y les gustan las canciones como la del moño colorado; yo soy diferente, además de otro nivel, pero los respeto, aunque mi hermano dice que estoy con puros nacos. Cada vez estoy más sola pero ya no me interesan tanto las caricaturas; si me encantan pero ya menos. Voy a Orlando, a ver que compro, a ver si ahora ya mi mamá me deja en paz y pueda comprar “lo que yo quiera”.
Considero que ya es capaz de deprimirse, está mucho más integrada y siente compasión por su familia. Ya tampoco asiste con su game boy, ni tamagochis, que le eran indispensables. Empieza también a competir con juegos de mesa que le dio mucho trabajo aprender, pero ya lo hace con mucha facilidad, inclusive me puede ganar.

Aspectos teóricos

¿Desde cuál perspectiva se podría entender este caso? Elegí el punto de vista del doble que Otto Rank desarrolló en 1914, como herramienta teórica, sin ignorar que podría haber otros conceptos y autores que también servirían para comprender la sintomatología de Janet. Este autor conecta el vínculo del doble como un recurso de la fantasía, ante el conflicto del hombre consigo mismo. De ahí la propia imagen es vista en el otro, en el gemelo, el espejo o en la sombra. En su origen se forma como una desmentida de la muerte, el otro imaginario salva de morir. De ahí que el alma fuera el primer doble “inmortal”. El doble se manifiesta en el arte, especialmente en la literatura, desde la Biblia hasta la actualidad, como “El Retrato de Dorian Grey”, “Hamlet”, “Doctor Jeckyll y Mr. Hide”, entre muchos otros. Para Rank el doble está ligado a una grave patología narcisista, sirve para negar la incapacidad de amar y de tener una sexualidad sana. Asimismo protege de la vejez y la muerte.
Freud en Lo ominoso escrito en 1919, describe la presencia de “dobles” como la aparición de personas que por su idéntico aspecto deben considerarse idénticas –una es co-poseedora del saber, el sentir y el vivenciar de la otra. La identificación con otra persona hasta el punto de equivocarse sobre el propio yo, o situar el yo ajeno en el lugar del propio –o sea duplicación, división, permutación del yo– y por último, el permanente retorno de lo igual...
En Janet, este doble tiene un doble juego, es decir, es el doble del hermano gemelo, pero en lo opuesto. Al igual que en una misma persona existe el cuerpo mortal y el alma inmortal en esta niña ya adolescente, tiene el destino de ser lo contrario a su cuate-gemelo, que parece haberle robado en la fantasía los atributos positivos y por lo tanto más aceptables. Ella, sin embargo representa la parte castrada, es mujer, no aprende y es reconocida por sus actitudes locas e inadecuadas. En otras palabras ella “no es”, por lo que su refugio es buscar múltiples dobles que al identificarse con ellos, los personajes de las caricaturas, encuentra una forma de vivir para no desaparecer o morir. El yo se escinde, ella se elimina a sí misma y surge entonces la caricatura en quien proyecta sus deseos y necesidades. Se siente como un ser que no necesita relacionarse, ni ir a la escuela y toma vida sólo en la televisión. Es un desdoblamiento del yo para subsistir. Se comunica a través de un ser impersonal, del que se alimenta para tener una forma de existencia.
La familia también forma parte de esta dinámica de Janet. Los padres aceptan al hermano mayor muy brillante y que les da muchas satisfacciones narcisistas, también al hermano gemelo quien resultó también muy atractivo al ser varón y exitoso; sin embargo, la niña no responde a sus expectativas emocionales, intelectuales ni sociales. La madre ve proyectada su imagen de niña violada que parece no ser capaz de aceptar y de darle un espacio propio, es como si la violara simbólicamente, al no permitirle ser ella misma. La trata como siente que ha sido tratada, la llenaba de pastillas y de múltiples clases por sentirla incapaz de pensar y de resolver sus problemas. Le realza sus defectos y siente pena por ella.
Si sumamos el abuso sexual sufrido por la madre, más las carencias y traumas de la infancia del padre por la posguerra, pareciera que Janet cumplió los requisitos para ser presa de sus resentimientos. Afortunadamente el hermano mayor, a través de su análisis pudo ver más allá y rescatar a su hermana que estaba ya en franca decadencia y fue él quien dio el grito de auxilio a tiempo. El padre, para mi sorpresa, me llamó para pedirme los datos de otro analista, ya que se da cuenta que no puede ser feliz y que tiene muchos trastornos psicosomáticos.
A manera de conclusión, deseo hacer notar que estos casos si no se tratan a tiempo, no les queda otro camino que refugiarse cada vez más en su patología narcisista y primitiva que puede llegar a la psicosis. Janet me ha enseñado mucho particularmente sobre el arte de esperar, más que el de saber. El esperar lo suficiente, el no tener prisa, darle todo el tiempo necesario para que se encontrara con ella misma, sin necesidad de ser una caricatura de sí misma y representar un falso self. Creo que la técnica psicoanalítica de permitirle que me tratara en la transferencia, también en forma a veces inexistente, mi interés por entenderla, el buscar en ocasiones una interpretación, más la paciencia, fueron los recursos que encontré para que ella escuchara su propia voz.

Resumen
El presente trabajo trata de una niña de 13 años, que al iniciar su tratamiento si síntoma principal era hablar como caricatura y tenía gran dificultad para relacionarse con adolescentes de su edad. Se refugiaba la mayor parte del tiempo en la televisión viendo sus caricaturas favoritas de las cuales se aprendía de memoria sus parlamentos, más el estilo de hablar de sus personajes y así se comunicaba. Esta situación la llevó a perder un año escolar y los padres piden ayuda después de hacer varios intentos de tratamientos. La psicoterapia lleva 3 años y todavía no ha concluido. Janet tiene un hermano gemelo y una familia que ha facilitado la formación de este cuadro patológico. El tratamiento consistió primero en establecer una relación con ella que permitiera romper la barrera que la apartaba del resto del mundo y en un segundo lugar se interpretaron las fantasías inconscientes que escondía su especial sintomatología. La explicación teórica se centra en el concepto del doble de Otto Rank y el concepto freudiano de lo ominoso. En la actualidad Janet habla en forma adecuada y regresó a sus actividades escolares.
Palabras clave: Lenguaje de caricatura, el doble, lo ominoso.

Summary
This paper is about a thirteen year old girl whose form of communicating with outside world is by imitating the form of speech used by her favorite cartoon characters. She has had many difficulties in establishing relationships with her peers and her only escape has been with watching television and learning the language of her beloved caricature personalities. This situation has led to her failure to finish school. Her parents came to me for help three years ago after several unsuccessful attempts of treatments. Janet’s relationship with her twin brother and her mother and father has contributed to her pathology. Her psychotherapy has been primary focused on creating a strong tie between Janet and myself in order to break the barrier that separates her from the real world. Secondly, special emphasis has been placed on the interpretation of unconscious fantasies that are hidden in her symptoms. Otto Rank’s concept of the “double” and Freud’s theory of the “ominous” have helped in the explanation of her problems. At present, Janet continues in therapy, speaks adequately and has return to her normal school activities.
Key words: Caricature language, the double, the ominous.

Recibido 7 de julio de 2001, revisión recibida 4 de agosto; aceptado para su publicación el 10 de septiembre 2001.

Bibliografía

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FREUD, S. (1919). Lo Ominoso. En Obras Completas, trad. J. L. Etcheverri. Buenos Aires: Amorrortu Editores. 1988. Vol. XVII.
MEISSNER, W. W. (1994). The theme of the double and creativity in Vincent van Gogh. Contemp. Psychoanal., 30: 323.
RANK, O. (1914). El Doble. Buenos Aires: Ediciones Orión, 1982.
SARNOFF, CH. A. (1972). Symbols in shadows-A study of shadows in dreams. J. Amer. Psychoanal. Assn. 20: 59.
SHENGOLD, L. (1974). The metaphor of the mirror. Amer. Psychoanal. Assn., 22: 97.

1 Trabajo presentado durante el XLI Congreso Nacional de Psicoanálisis con el tema: “El psico-análisis frente a la posmodernidad”, el 1 de noviembre de 2001. Asociación Psicoanalítica Mexicana, en Guadalajara, Jalisco.
* Psicoanalista Titular de Asociación Psicoanalítica Mexicana.

 
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