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Psicoanálisis y ética1 Antonio Paz Encalada* e-mail: pazencalada@hotmail.com Siglo
de guerras y dictaduras, ideologías y xenofobias, de intransigencias
sin paso a la democracia... Pareciera que vivimos en la Era del Vacío
pero computarizados. Pareciera que el hombre es el único destructor
de la vida en el reino animal. Pareciera más bien ser un demonio
escéptico que un trasnochado Dios que no otorga justicia ni libertad.
Luego, Dios no existe, pero hay un ser demoníaco que destruye,
con sus actos, el concepto de civilización: el hombre. O, existe
Dios, pero no sabemos encontrarlo en nuestro interior. Octavio Paz |
| Este trabajo es un intento de hablar de Ética en Psicoanálisis, pero en realidad es la ética del hombre mismo. En los albores de la humanidad no existía moral, dominaban las fantasías primordiales o proto-fantasías: canibalismo, incesto, parricidio, filicidio. El reinado del Ello era absoluto. En Los instintos y en sus destinos, Freud señala en Obras completas, tomo II (1915): |
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| En la antigua Grecia
la psicología y la ética florecen en el pensamiento de sus
filósofos médicos y literatos: Sócrates, Platón,
Aristóteles, Hipócrates, Esquilo, Sófocles y Eurípides.
El pensamiento pitagórico y luego el presocrático, plantearon
las diferencias del bien y del mal, de lo bello y lo feo, de la verdad y
la mentira, de lo sagrado y lo profano (Resnik, 1994). El término Ética fue incorporado a la filosofía por Aristóteles. Los sofistas pretendían enseñar la virtud política y el respeto al otro. Platón desarrolló la ética de la convivencia en su tratado La República y los grandes trágicos, Esquilo, Sófocles y Eurípides mencionan la Ley del Talión, la culpa y las necesidades reparativas del ser humano. En el siglo IX y X la Psicología se confunde totalmente con la Teología, al grado de imaginar que la enfermedad mental es producto del pecado, surge la Demonología y la Gran Decadencia. Escuchemos un fragmento del libro Antipalus Maleficiorum: 2 |
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| Esto constituye un
claro ejemplo que en las instituciones como en los individuos, cuando crecen
los estados paranoides, se incrementan las defensas maníacas. Lo
esquizoparanoide es desorganizante por el temor y la agresión que
contiene; las defensas maníacas utilizan la omnipotencia para vencer
los objetos malos, pueden destruirlos y devolverles la vida. Para aquellos
frailes de la Edad Media aquella mano que bendice: mata. En el siglo XVI aparece la primera revolución psiquiátrica. Juan Luis Vives (1492-1540), proclama el respeto al enfermo mental, su interés por las emociones del hombre que sufre y por su libertad, es un verdadero antecesor de los filósofos, políticos y sociólogos del siglo XIX. A su lado destacan Tomás Moro, Johann Weyer y otros. Vives puede ser considerado como el padre de la psicología empírica moderna y el antecesor de la psicología dinámica del siglo XX. Romántico y humanista, enaltece a la mujer y la paz entre los hombres y las naciones. A fines del siglo XIX surge el Psicoanálisis y la segunda revolución psiquiátrica. Su creador Sigmund Freud (1856-1939), descubre que existen fuerzas ocultas que rigen la conducta. Freud, el gran visionario, al intentar comprender la conducta llegó a los orígenes de la moral. En el año de 1930 Freud afirma: Quien fija el objeto vital es simplemente el principio del placer, principio que rige las operaciones del aparato psíquico, principio cuya adecuación y eficiencia no cabe dudar, por más que esté en pugna con el mundo entero, tanto con el macrocosmos como con el microcosmos. Hablando de la agresión, expresa: |
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| En El malestar en la cultura (1929-1930) explica las modificaciones que ocurrieron en el aparato psíquico: |
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| Por consiguiente la
cultura domina la peligrosa inclinación agresiva del individuo debilitándolo
a éste, desarmándolo y haciéndolo vigilar por una instancia
como una guarnición militar en una ciudad conquistada. A fines del siglo XIX, Freud había descartado la seducción infantil y había comenzado su autoanálisis en el cual descubre el complejo de Edipo, el inconsciente y la universalidad de la sexualidad infantil, estos descubrimientos llevan a establecer una polaridad entre lo biológico y lo humano y una modificación radical en el campo de la Ética. Desde Sócrates y Platón, la Ética presupone un sujeto único e indivisible, centro del pensamiento y de la acción, con Freud el sujeto deja de ser dueño de sí mismo para comprender que su conducta y motivación obedecen a fuerzas ocultas propias de su historia infantil. A partir de entonces el hombre no puede ni debe ser juzgado como antes, surge una nueva dimensión ética en la historia de la humanidad. Otro autor que me interesa presentar es, Jacques Lacan, ya que aborda el narcisismo, la herida narcisista y el establecimiento de la ley y la moral. Él imagina que el ser humano tiene una representación fantástica, desintegrada, fragmentada, incoordinada del sí mismo, y en su intento de alcanzar la perfección, ésta culmina cuando la madre se lo confirma narcisistamente. La imagen de su cuerpo reflejada en el espejo y en los ojos de la madre es una imagen anticipatoria de lo que quisiera ser: la perfección del sí mismo. Cree ser lo que el espejo o la mirada de la madre le reflejan, queda así apresado a una ilusión a la que intentará aproximarse siempre en la vida, el Mito de Narciso. Al encontrarse rodeado de otros seres humanos queda ligado a repetir con ellos esta imagen anticipatoria que le ofreció la madre. Este Yo ideal es una imagen de lo que no somos pero queremos ser, imagen mítica y narcisista que el hombre busca incesantemente. El ideal del Yo por el contrario surge cuando el sujeto descubre el registro simbólico ofrecido por el padre. El deseo humano primordial no es lo biológico inmediato, es el deseo imaginario especular y narcisista. La universalidad narcisista la describe Anatole France en La isla de los pingüinos (1952) cuando dice: Siempre que el hombre haya sido amamantado y mirado por una mujer, será consagrado en el tiempo e iniciado en el misterio de lo divino. En la infancia probó y miró el fruto del árbol de la vida, sabe que es bueno y ya no lo olvidará jamás.3 ¿Y qué papel representa el padre? El padre debe privar a la madre de esta fusión identificatoria, para que esto se produzca es necesario la aprobación de la madre del mensaje paterno y así transformarse en portavoz de la ley del padre: Madre, no yacerás con tu hijo, hijo, no reinfetarás a tu madre. Lacan describió el conflicto que existe entre la ley y el deseo, la ética se asienta sobre la aparición de esta ley que marca la prohibición absoluta del incesto y del parricidio. En un intento mío de sintetizar la influencia parental sobre la conducta, trataré de señalar la influencia de la madre y después la del padre. El alcance ético de la madre lo señala bellamente Bión en Volviendo a pensar (1957) cuando dice: |
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| La importancia ética del padre será acompañar al hijo y ser guía y maestro en lo siguiente: |
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El psicoanalista
como ser ético Siempre nos ha preocupado el valor ético del Psicoanálisis, los elementos históricos y culturales de nuestro momento actual nos exigen ser éticos más que nunca. Horacio Etchegoyen en Los fundamentos de la técnica psicoanalítica (1986) nos señala: |
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| Etchegoyen después
afirma: En otras disciplinas en hasta cierto punto es factible mantener
una disociación entre la profesión y la vida, pero esto le
resulta imposible al analista. El analista debe poseer características humanas que le permitan desarrollar un sincero interés ante el dolor humano y responder al igual que la madre para que el paciente pueda tolerar la frustración y realizar la tarea de aprender a pensar y así transformar el displacer en espera, la soledad en compañía y el miedo de estar muriendo en ansiedad; además al igual que el padre, lo acompañará a romper la simbiosis, a aceptar la ley edípica y proveerlo de una identificación paterna que carecía, amén un interés por la reflexión y la investigación. Si nos referimos al juramento Hipocrático de la medicina, vemos que encierra una deontología basada en el respeto por el paciente y en el cuidado de no abusar de la posición de superioridad para beneficio propio, estas mismas recomendaciones se extienden para el terapeuta y el psicoanalista, pero además debe poseer la honestidad como estilo de vida, ya que somos un paradigma identificatorio de la conducta. Freud (1937) en Análisis terminable e interminable dice que la situación del analista está fundada sobre el amor y el reconocimiento de la verdad. También habló del culto al psicoanálisis que son leyes y reglas que constituyen el contrato y el proceso analítico. Señala igualmente que la verdad es lo inmutable y que ayudar al paciente a superar el dolor mental es una de las metas del psicoanalista. Asimismo que es ético no juzgar al hombre y comprender que es la medida de todas las cosas. También que la ética es además de la búsqueda de la verdad, entender y perdonar al hombre. Jesucristo, Ghandi, La Madre Teresa de Calcuta no son concebibles sin esa elevación espiritual. |
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Conclusiones El conflicto básico
de la humanidad ha sido la confrontación entre los instintos y
la cultura. Los sociópatas, homicidas y perversos son aquellos
sujetos que no internalizaron los valores de la ley, de la familia y de
la cultura. La historia nos ha demostrado que cuando las generaciones
han abandonado la cultura y el humanismo, han surgido acontecimientos
que ponen en peligro la supervivencia humana. Freud fue el primero en
conocer las profundidades del alma, repitió en numerosas ocasiones:
La inteligencia es el único medio que tenemos para dominar nuestra
vida instintiva, la situación ideal será la de una comunidad
que hubiera sometido sus impulsos al dictado de la razón. |
| Resumen Es un intento de reflexionar en el momento actual, entre la sobrevivencia vs. la muerte, donde dominan las guerras, las dictaduras y las xenofobias. Para ello revisamos la historia de la humanidad, desde los albores de la misma hasta el siglo XXI, pasando por la Grecia de Pericles y el Oscurantismo. Surge el Psicoanálisis y con Freud aparece una nueva dimensión en la historia de la humanidad, el hombre ya no puede ser juzgado como antes. La ética es la búsqueda de la verdad y la historia nos ha demostrado que cuando las generaciones han abandonado el humanismo, han surgido acontecimientos que ponen en peligro su supervivencia. También se revisan los vínculos éticos de la madre y el padre con el hijo y se llega a la conclusión que el futuro y nuestra supervivenvia como raza dependen de nuevas alternativas y de un compromiso con las generaciones futuras. El hombre actual reconoce que lleva residuos de las emociones primitivas pero también ha desarrollado caminos encumbrados y que cada generación aporta destinos nuevos. Somos un fragmento en la historia del tiempo y toca al Psicoanálisis iniciar estos cambios. Palabras clave: Ética, psicoanálisis. |
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Summary Trabajo recibido el 21 de mayo de 2001, revisión recibida el 15 agosto; aceptado para su publicación el 12 de septiembre de 2001. |
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Bibliografía ARENBURG, R., de BARANGER,
M., DUNAYEVICH M. y MILMANIENE, J. E. (1994). La Ética en Psicoanálisis.
Punto de encuentro entre la Teoría y la Clínica. Revista
de Psicoanálisis. Editado por la Asociación Psicoanalítica
Argentina. 2 (3): 391-96. 1 Trabajo presentado
en la XXIII Reunión Científica Anual Aniversario Sigmund
Freud Supervivencia del Psicoanálisis en el milenio que empieza,
el 4 de Mayo, 2001. Asociación Psicoanalítica Mexicana en
Tequesquitengo, Qro. |
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