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El
sistema familiar en el momento de la transición
Lauro
Estrada Inda*
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El tratamiento
psicoterapéutico tanto del niño como de los padres busca modificar
ya sea la intensidad emocional o bien cambios en la ideología, en
el sistema de creencias, cambios en la conducta que se reflejan en las relaciones
consigo mismo y con los demás.
En el siglo pasado aparecieron diversos procedimientos encaminados a lograr
dichos cambios, ya sea en el individuo, en la pareja, en la familia y aún
en el medio ambiente extenso. De donde se deriva que la simple comprensión
(insight) de la problemática no es suficiente y es necesaria
la relación con el psicoterapeuta, la elaboración de la resistencia
al cambio y desde luego la integración emocional de la comprensión
(insight) y todos los demás elementos del psicoanálisis.
No existe un acuerdo general entre los psicoterapeutas ni entre los distintos
autores; situación que se agrava y se complica más, cuando
se trata de teorías relacionadas con psicóticos u otros casos
graves, o con matrimonios y con grupos familiares. Además siempre
existen las paradojas, entre el psicoterapeuta y el paciente sistema a los
que trata de modificar. Existe también un sinnúmero de paradojas
las cuales no vienen al caso mencionarlas. Sólo me voy a referir
a la resistencia al cambio.
La teoría psicoanalítica tiene muy bien estructurada su lógica
interna, la cual explica porque el paciente no puede cambiar rápidamente
como uno quisiera existen fuerzas interiores que lo impiden). Cuando pasamos
el campo de sus relaciones íntimas, vemos que la resistencia al cambio
del paciente se acentúa como resultado de una red de relaciones en
la que está inmerso, incluyendo al terapeuta o analista.
La teoría de los sistemas explica como hay un mecanismo cibernético
que se asemeja a las relaciones entre personas íntimas; el cual actúa
como un regulador, que se echa a andar activado por el error a la conducta
de los demás, por ejemplo, si una esposa se excede en un determinado
aspecto de la conducta familiar, su marido o bien alguno de los hijos reacciona
de tal forma que tiende a restablecer la conducta anterior. Todas las personas
reaccionan como reguladores en relación con los demás, y la
función de un regulador es amortiguar el cambio.
De lo anterior, se puede decir que cuando una persona da a entender
que inicia un cambio en su relación con el otro; éste
actuará de forma que amortigüe y modifique tal cambio. Desde
luego esto afecta de inmediato al terapeuta. Si existe dicha ley, tenemos
que aceptar que las relaciones entre las parejas y las familias poseen forzosamente
una gran estabilidad o sea, una gran resistencia al cambio. Cada vez que
un miembro de la familia intente introducir un cambio en el sistema (un
niño en tratamiento) provocará en los demás una actuación
encaminada a amortiguarlo, y por lo tanto, reforzará el sistema familiar
(aún cuando sea un cambio benéfico para todos). No es necesario
insistir en que el terapeuta se encuentra inmerso en la misma situación,
donde se presentará la fuerte resistencia al cambio que pretende
introducir al sistema.
Es de suponer que el cambio de los individuos será mejor comprendido,
cuando aumente nuestro conocimiento de la naturaleza de los cambios revolucionarios
en las sociedades, y en su interacción cada vez mayor con las estructuras
políticas y las pautas culturales; todas ellas afectadas por los
nuevos descubrimientos que a todos los niveles se están dando.
El psicoterapeuta es una persona cuya función principal, es promover
el cambio, y por esto se encuentra totalmente de cara frente a una serie
de paradojas que le obliga a él mismo a modificarse. Es posible como
dice Jay Haley (1963), que las explicaciones del cambio terapéutico
sean totalmente diferentes cuando se hayan dibujado las leyes fundamentales
de las relaciones humanas y puedan describirse los sistemas sociales orgánicos
que dan por resultado, personas que quieren cambiar y otras dispuestas a
hacerlas cambiar. Aun sí los seres humanos fueran menos complejos
y los terapeutas dispusieran de técnicas más exactas para
cada paciente y cada caso en particular, el éxito del tratamiento
dependerá todavía de muchos factores que no pueden ser tomados
en cuenta y, en última instancia, del propio psicoterapeuta como
individuo (Ackerman, 1958). |
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Los cambios que
implica el papel de los padres en el tratamiento de los niños
No cabe duda que el
papel de los padres, tanto en la génesis de la enfermedad mental
y emocional del niño y el adolescente; como su tratamiento, es
de una enorme relevancia. Es necesario, sin embargo, hacer algunas observaciones
de tremenda importancia acerca de la revolución que se avecina
(sino es que ya la tenemos aquí) acerca del futuro de la pareja
y de la familia. La familia nuclear tradicional tiende a convertirse en
un modelo minoritario entre otros muchos:
- El cambio en el papel de la mujer
- Las presiones económicas
- La falta de trabajo
- Las migraciones
- Los divorcios
- Las adopciones
- Los cambios y variaciones de cohabitar
- Las mezclas de razas y culturas
- Los grandes avances de la ciencia y la tecnología, etc...
Proponen retos interesantes acerca de lo que es normalidad y patología
en lo que se define o no, como una familia. Si Estados Unidos de Norteamérica
puede considerarse como un indicador, allí las familias compuestas
por un padre, una madre y los niños son ya una entre cuatro. El
tipo de familia compuesto por una pareja sin hijos, casada o no, la supera
en porcentaje y se encuentra tan bien en trance de ser superada en número
por los hogares compuestos por una sola persona. Son cada vez más
numerosos los homosexuales viviendo juntos, casados o no, con hijos de
matrimonios anteriores, hijos adoptados o sin hijos. Igualmente los hogares
formados por pacientes como abuelos con nietos, madrastras o padrastros
con niños, madres divorciadas viviendo con hijos adultos, viudas
o solteras viviendo bajo el mismo techo. Tienden a crecer los domicilios
ocupados por amigos jóvenes, gentes emparentadas o no, en la tercer
edad, grupos con relación sexual o sin ella, con niños o
sin ellos.
En Estados Unidos de Norteamérica se conoce ya con el nombre de
gayby boom el fenómeno de padres homosexuales:
unos cinco millones de madres lesbianas y otros tres millones de padres
homosexuales. La mayoría son padres de hijos de un matrimonio anterior,
pero desde los años 80 han vencido las adopciones o son hijos
naturales de madres lesbianas. Algunas parejas gays
se valen también de madres portadoras que suelen cobrar por el
producto (niño) una buena tajada. Por eso, aún
cuando en nuestro país aún existe la familia tradicional,
avizoramos que un cambio se avecina y el solo hecho de la globalización
nos invita a hacer una revisión de un futuro que ya es el presente
en numerosos conglomerados humanos.
De los numerosos artículos recientes, el que me parece más
pertinente de todos es el del Family Process,1
en virtud de que hace una revisión exhaustiva de lo escrito hasta
esa fecha y la bibliografía es por demás abundante. De éste
artículo, tomo los elementos que me parecieron más relevantes,
empezando por el título la revolución integral en
la terapia de familia y de pareja. Se habla de una revolución
silenciosa que ha dado como resultado un movimiento integrado en la práctica
del tratamiento de familia y de pareja. Se ha entrado en una era donde
la llamada integración, cambia radicalmente el enfoque tradicional.
La línea a seguir incluye diferentes escuelas de terapia, por ejemplo:
la conductista, la experiencial, la estructural, la de relaciones de objeto
y otras, donde la tendencia es ensamblar entre sí los conceptos
de las diferentes orientaciones; por lo que ejercer la práctica
pura de la terapia familiar, resulta una rareza. En realidad dicha tendencia
a la integración de modelos terapéuticos existe desde ya
hace tiempo (Sager 1976); no obstante aun aquellos más renuentes
a aceptarla, actualmente se muestran a favor de expanderla cada vez (Jacobson,
1992; Liddle, Dakof y Diamond, 1991), por lo que el impacto de estas terapias
es cada vez mayor.
Aun la amplia separación que existía entre terapias familiar
e individual, entra ya de lleno en la negociación. Cada vez hay
mayor intercomunicación entre los postulados teóricos de
la terapia individual (por ejemplo: cognitivaconductual, psicodinámica,
psicológica, del self) las cuales se utilizan junto con
la teoría sistémicas; por lo que se combinan sesiones individuales
con sesiones familiares, con entera libertad. También se observa
el desarrollo de un lenguaje común que trasciende todo lo establecido.
Hasta el presente ninguna de estas terapias integradoras o integrales,
han surgido como la predominante. Tal vez, como la caída del muro
del Berlín, era inevitable que apareciera este paradigma integrador.
Aquí mismo, en México, vemos como han surgido múltiples
escuelas de psicoterapia que se encuentran en todo el país y ya
vemos como en cierta forma también se va buscando un camino que
pudiéramos llamar integrador. Todo el mundo es psicoanalista o
psicoterapista (como han dado en llamase) en algo. Autores
como Minuchin (1974) y Haley (1971) enfocan en la actualidad las similaridades
y la amalgama que existe en los conceptos teóricos. Llevaría
muchísimas páginas tratar de describir todos aquellos modelos
que se consideran útiles para esta llamada integración.
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¿Cuáles
son las raíces principales de donde brota esta tendencia?
1. El amplio cambio
del comportamiento humano.
2. La dificultad que el post-modernismo impone para aceptar un solo modelo
(estamos en la etapa de la deconstrucción).
3. La aceptación de la terapia familiar dentro del amplio campo
de la salud mental.
4. El enfoque de la teoría de los síntomas. Donde se confronta
la problemática del individuo que existe dentro de un sistema.
5. La fuerza ideológica del grupo de terapeutas familiares.
6. El pragmatismo clínico de los terapeutas familiares.
7. El progreso de la investigación; por ejemplo: la alianza terapéutica.
8. El papel histórico que muestra la asociación entre la
terapia familiar y los trastornos mentales que ofrecen más dificultades
(trastornos de alimentación, adicciones y dependencia, esquizofrenias,
etc...).
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¿Cómo
se define la integración?
La integración
abarca dos conceptos principales: a) El ensamblaje de conceptos teóricos
y b) La intervención de las diferentes escuelas de terapia, y desde
luego el producto que resulta de tal actividad. La integración
de acuerdo a éstos conceptos no debe ser restrictiva, sino debe
incluir todas aquellas combinaciones que no son contradictorias en su
esencia; ya sea que se trate de la teoría de los sistemas, la estructural,
la de relaciones de objeto, con las estrategias apropiadas que se deriven
de lo anterior. Se puede llegar aún a traspasar las fronteras de
los modelos individuales o familiares para llegar a otros modelos de intervención
terapéutica como lo es el llamado grupo macrosistémico.Se
deben tomar en cuenta las siguientes condiciones (Pinsof, 1995; Pinson
y Catherall, 1986):
1. La integración debe construir una teoría que trascienda
los métodos terapéuticos incluidos.
2. Si no trasciende dichos métodos, entonces deberá llamarse
asimilación en vez de integración.
3. La integración dentro del enfoque de pareja y familia, debe
incluir alguna variante de la teoría de los sistemas.
4. Si no trasciende dichas fronteras y se utiliza por ejemplo una combinación
de principios psicodinámicos y la teoría de los sistemas,
deberá ser llamado terapia familiar psicoanalítica
en lugar de integración.
Es conveniente hacer la diferencia entre integración
y eclecticismo. Entendiendo por ecléctico: lo pragmático,
donde no existe mayor interés en la teoría. Lo integrado
constituye una metateórica, donde hay una comprensión
profunda de los elementos esenciales del funcionamiento humano y los procesos
de sus cambios; de tal manera que se forma un marco de referencia tal,
que al juntar los conceptos adquiere una consistencia interna.
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¿Qué
modelos escoger y qué alternativas hay?
La variedad es enorme
y dentro de éste concepto, cualquier intervención o estrategia
que se haya aplicado en psicoterapia, potencialmente es útil para
el propósito explicitado. Se podría pensar en el área
de lo visual; acerca de el punto central de cada teoría, teniendo
siempre en mente dentro del marco macrosistémico, a la familia,
la pareja o el individuo.
Algunos enfoques integrales trabajan exclusivamente dentro
de un nivel del sistema. Lo importante es lograr establecer prioridades,
en cada uno de los niveles, desde luego que surgen situaciones de alta
complejidad, como por ejemplo, cómo manejar los secretos cuando
se tienen sesiones con ambos, la familia y los individuos que forman el
sistema.
Otro punto central es la importancia que se le da a las dimensiones clásicas
de la experiencia colectiva o individual; por ejemplo: biología,
comportamiento, afecto, cognición y funciones sistémicas,
además otro punto de importancia se refiere a la posición
del terapeuta (si existe la tendencia a ser, instructor, profesor, amigo,
etc.). Igualmente son de considerarse los valores, la ética, etc.
De aquí la lista de preferencia es interminable; existen quienes
favorecen, el hacer consciente la historia personal, enfocar el presente,
enfocar el problema, dar soluciones, la transferencia, la contratransferencia,
las experiencias, las emociones, el trabajo diario, la diferenciación,
las estructuras
y así innumerablemente.
Jacobson (1992) en terapia de pareja y Liddle y su grupo de colaboradores
(1991) en tratamiento para adolescentes adictos y sus familias, son ejemplo
de cómo perciben las rutas de intervención; lo cual está
descrito en sendos tratados y/o manuales. Existen varios otros, como el
de Gurman (1978) en terapia marital integrada.
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¿Cuáles
son los enfoques más prominentes?
Los más comunes
son los esfuerzos que combinan nociones de aprendizaje conductual, con
un entendimiento sistémico de la familia y la psicodinamia individual
(Feldman, 1985; Pinsof, 1983) Existen otros donde se combinan, las estrategias
estructurales, las metas conductuales y los elementos transgeneracionales.
Existen también enfoques ecosistémicos narrativos y estratégicos.
(Liddle, 1984). Algunos son específicos para:
- Adolescentes adictos
- Terapias (sexuales)
- Familias con un miembro enfermo (físicamente)
- Familias con niños muy pequeños
- Familias con enfermos alcohólicos
- Abuso sexual, depresión, trastornos de la alimentación,
etc...
- Psicoeducación en casos severos de trastorno mental
Cada uno de estos métodos está basado en la teoría,
la forma de intervención y los valores aplicables en cada caso
en lo particular. Paradójicamente la parte débil y vulnerable
de todos estos modelos, reside en lo limitado de su aplicación,
puesto que son tomados para un solo problema en específico y fuera
de esto no pueden ser aplicados en forma general. Deberá de existir
siempre una enorme preparación en todos los sentidos por parte
del terapeuta, para obtener siempre el mejor resultado.
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Resumen
El artículo enfoca los conceptos pioneros de la teoría de
los sistemas. Tomo como ejemplo la relación entre los padres con
el tratamiento de los niños. Estudia las posiciones de los diferentes
miembros de una familia y lo ejemplifica con viñetas clínicas.
Habla de los diferentes enfoques que puede tomar el tratamiento familiar
y menciona algunas de las escuelas principales. Y finalmente concluye con
las transformaciones que sufre tanto una familia, como su tratamiento por
consecuencia, así como los modelos actuales a escoger y las alternativas
que existen.
Palabras clave: Sistema familiar, transición, modelos terapéuticos. |
Summary
The article focuses the pioneer concepts of the systems' theory. I take
as an example, the relationship among the parents with the children's treatment.
It studies the positions of the different members of a family and it exemplifies
it with clinical vignettes. It deals with the different focuses that the
family treatment can take and it mentions some of the main schools. And
finally, it concludes with the transformations that it suffers a family
so much, as their treatment for consequence, as well as the current models
to choose and the alternatives that exist.
Key words: Family system, transition, therapeutic models. |
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Bibliografía
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. Psicoanalista
titular y didáctico de la Asociación Psicoanalítica
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